Plan completo de mantenimiento preventivo y correctivo para sistemas split, VRF, camaras frigoríficas y equipos industriales. Procedimientos, frecuencias y herramientas que usan los técnicos profesionales.
El mantenimiento de equipos de refrigeración es una de las competencias más demandadas en el mercado técnico de climatización. A diferencia de la instalación —que se realiza una vez— el mantenimiento genera trabajo recurrente, relaciones duraderas con clientes y una fuente estable de ingresos para el técnico independiente o la empresa de servicios.
Esta guía abarca tanto el mantenimiento preventivo (evitar fallas antes de que ocurran) como el mantenimiento correctivo (diagnóstico y reparación de fallas ya presentes), con los procedimientos que aplican a equipos residenciales, comerciales e industriales.
Los sistemas de refrigeración trabajan bajo condiciones de presión y temperatura extremas de manera continua. Sin mantenimiento regular, los problemas más comunes son:
Los filtros retienen polvo, pelos y partículas que bloquean el paso de aire. Limpiarlos cada 30 días en ambientes con alta concentración de polvo o mascotas. Procedimiento: extraer el filtro, sacudir o pasar aspiradora, lavar con agua fría si está muy sucio, secar completamente antes de reponer. Filtros permanentemente sucios son la primera causa de bajo rendimiento reportada por usuarios.
Aplicar espuma limpiadora de serpentines (product específico, no detergente doméstico) sobre las aletas del evaporador. La espuma penetra entre las aletas, disuelve la suciedad y grasa acumulada, y drena hacia el colector de condensado. En equipos con mucha acumulación, puede requerir lavado a presión baja (300–500 PSI) con agua caliente. Siempre desconectar el equipo de la alimentación antes de proceder.
El serpentín del condensador acumula polvo, hojas, pelos y en zonas costeras sal. Limpiar con agua a presión desde el interior hacia el exterior (nunca al revés, para no doblar las aletas). Enderezar aletas dobladas con peine de aletas. Verificar que el ventilador gira libremente. En ambientes costeros o industriales, aplicar spray anticorrosivo sobre las aletas 2 veces por año.
El colector de condensado debe estar libre de algas, hongos y obstrucciones. Limpiar con solución diluida de lavandina (1:10 agua/lavandina). Verificar que la manguera drena correctamente hacia el exterior con pendiente positiva. Agregar pastillas antihíongo en el colector de condensado para prevenir proliferación microbiológica (especialmente importante en ambientes de salud o alimentación).
Con multimétro y pinza amperímetrica: medir tensión de alimentación (debe estar dentro del ±10% del valor nominal), consumo del compresor (comparar con placa), consumo del ventilador. Inspeccionar visualmente todos los terminales eléctricos buscando signos de calentamiento (oscurecimiento, olor a quemado). Verificar capacitores con capácimetro: un capacitor degradado al 80% o menos de su valor nominal debe reemplazarse.
Con manifold de presiones conectado a las válvulas de servicio, verificar presiones de alta y baja según el refrigerante del equipo. La temperatura de evaporación debe estar entre 5–12°C bajo la temperatura del local. La temperatura de condensación debe ser 10–15°C sobre la temperatura exterior. Presiones fuera de rango indican: bajo nivel de refrigerante, restricciones en el circuito, o problemas del compresor.
El equipamiento profesional diferencia al técnico certificado del improvisado:
Los equipos de refrigeración comercial e industrial tienen requerimientos adicionales respecto a los equipos residenciales:
Una de las habilidades de negocio del técnico independiente es estructurar contratos de mantenimiento que generen ingresos recurrentes. Los modelos más comunes:
Aprendé instalación, mantenimiento preventivo y correctivo, diagnóstico de fallas y armado de contratos de servicio. Programa 100% online con certificado reconocido.